← Volver al inicio

EficienThink

Blog de Jean Paul Benavente

Articulos:

Turismo en Cusco:
Un Potencial Económico que Necesita Competitividad e Inclusión

La región Cusco, corazón del turismo en el Perú, no solo alberga Machupicchu y el legado de los incas, sino también un clúster en consolidación de la industria turística.

La discusión se centra en los verdaderos beneficios que el turismo genera para la población cusqueña, en un contexto donde predomina un modelo concentrado y poco competitivo.

Brechas que preocupan

Estudios de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco muestran fuertes asimetrías entre empresas. Las firmas formales generan ingresos en promedio 26% mayores que las informales.

Además, el 70% de las empresas registra ventas por debajo de 13 UITs anuales, convirtiéndose en unidades de subsistencia.

La informalidad y su impacto

Cerca del 67% de las unidades económicas del sector turístico son informales, limitando la recaudación fiscal y la sostenibilidad del desarrollo regional.

¿Existe un clúster turístico en Cusco?

Aunque existen elementos de aglomeración económica, la cooperación empresarial es baja, dificultando la consolidación de cadenas de valor inclusivas.

Conclusión

El turismo puede ser una verdadera palanca de desarrollo para Cusco, pero requiere gobernanza eficiente, articulación empresarial y compromiso con la inclusión económica.

Turismo en Cusco:
Motor de Desarrollo Inclusivo para el Perú del Futuro

En un contexto nacional marcado por la desaceleración económica, la alta informalidad laboral y la necesidad urgente de diversificar la matriz productiva, el turismo se presenta como una alternativa estratégica para impulsar el desarrollo territorial, generar empleo y fortalecer la identidad cultural. El estudio “Impactos del Turismo en la Región Cusco”, elaborado por la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco (UNSAAC), plantea un enfoque innovador para medir con precisión el impacto económico del turismo en espacios subnacionales, a través de la Cuenta Satélite del Turismo.

El Caso Cusco: Cifras que Hablan por Sí Solas

Según la investigación, el turismo en la región Cusco genera más de S/ 3 mil millones anuales y supera los 100 mil empleos directos e indirectos, convirtiéndose en uno de los principales motores económicos de la región. Sin embargo, el valor de este trabajo no reside únicamente en las cifras, sino en la metodología aplicada: un modelo de medición estandarizado, basado en los criterios de la Organización Mundial del Turismo (OMT), que permite una lectura precisa y territorializada del impacto turístico.

Este enfoque rompe con la lógica centralista de las estadísticas macroeconómicas nacionales y propone una alternativa concreta para que regiones como Cusco, y muchas otras del país, puedan diseñar políticas públicas basadas en evidencia.

El “Espacio Turístico”: Más Allá de Machupicchu

Uno de los conceptos clave del estudio es el de espacio turístico, entendido como la suma de rutas, corredores, circuitos y distritos que concentran el flujo de visitantes y la oferta de servicios turísticos. En el caso cusqueño, se identificaron 47 distritos con actividad turística activa, aunque solo el 30% de los atractivos turísticos registrados están realmente en uso.

Este hallazgo revela un alto grado de concentración en torno a Machupicchu, lo que genera desequilibrios territoriales y oportunidades desaprovechadas en otras zonas con igual o mayor potencial cultural, ecológico y comunitario.

Problemas Estructurales: Informalidad y Débil Gobernanza

A pesar de los beneficios económicos, el estudio advierte una serie de problemas que limitan el desarrollo integral del sector:

    Informalidad empresarial generalizada, especialmente en micro y pequeñas empresas turísticas (MYPES).

    Falta de articulación entre instituciones públicas y privadas para el levantamiento y uso de datos.

    Dependencia excesiva de un solo atractivo (Machupicchu), que genera cuellos de botella y reduce el potencial de diversificación.

    Debilidad institucional en gobiernos regionales y locales para implementar políticas turísticas efectivas.

Estas limitaciones evidencian la necesidad urgente de profesionalizar la gestión turística y fortalecer las capacidades estadísticas e institucionales a nivel subnacional.

La Cuenta Satélite de Turismo: Una Herramienta para Gobernar con Datos

El estudio propone como solución la aplicación de la Cuenta Satélite del Turismo (CST), una herramienta estadística que permite cuantificar con precisión el aporte del turismo al PBI, al empleo y al consumo interno, con base en estándares internacionales.

Para Cusco, se desarrollaron tres tablas clave:

    Consumo turístico interior, que mide el gasto de los visitantes.

    Cuentas de producción, que identifica las industrias que producen bienes y servicios turísticos.

    Empleo en las industrias turísticas, con datos desagregados por sexo, tipo de empleo y jornada.

Estas mediciones no solo permiten conocer el peso real del turismo en la economía regional, sino que también orientan decisiones de inversión, financiamiento y promoción más eficientes y equitativas.

Relevancia Nacional: Un Modelo Replicable

La experiencia de Cusco, más allá de sus particularidades, representa un modelo replicable para otras regiones del Perú. En un país con grandes desigualdades territoriales, diversificación productiva limitada y escasa planificación basada en evidencia, aplicar herramientas como la CST permitiría:

    Descentralizar el crecimiento económico, promoviendo el desarrollo de destinos emergentes.

    Incluir a las MYPES en cadenas de valor más estables y formales.

    Diseñar políticas públicas con enfoque territorial, inclusivo y sostenible.

El estudio también sugiere que infraestructuras como el nuevo aeropuerto de Chinchero podrían facilitar la redistribución de flujos turísticos y fortalecer rutas alternativas, reduciendo la presión sobre Machupicchu y ampliando las oportunidades en otras provincias.

Conclusión: Turismo como Política de Estado

El turismo no debe ser visto únicamente como una actividad económica, sino como una verdadera estrategia de desarrollo sostenible. Para ello, es necesario pasar de discursos a políticas concretas: profesionalizar la gestión turística, fortalecer la gobernanza territorial y, sobre todo, medir para decidir.

La experiencia de Cusco demuestra que es posible avanzar hacia un turismo más competitivo, inclusivo y descentralizado. Lo que falta es voluntad política, visión territorial y compromiso con el desarrollo.

El Perú necesita tomar al turismo en serio. Cusco ya ha dado el primer paso.

Diversificación productiva en el Perú:
una necesidad urgente en tiempos de estancamiento económico

En un Perú que enfrenta un crecimiento económico negativo y una preocupante dependencia de sus recursos naturales, se vuelve urgente repensar el modelo económico primario-exportador que ha dominado durante décadas. El informe “Diversificación productiva y renta extractiva en el Sur Andino” ofrece una radiografía clara de esta problemática, centrándose en tres regiones clave: Apurímac, Arequipa y Cusco.

La trampa de la volatilidad extractiva

El estudio revela que la economía peruana está atrapada en un ciclo de alta volatilidad debido a su dependencia de la minería. El precio internacional del cobre, por ejemplo, tiene un peso desproporcionado en el comportamiento del PBI, lo cual genera ciclos de auge y recesión que afectan la inversión, el empleo y el bienestar social. Este fenómeno no solo frena la diversificación económica, sino que también perpetúa conflictos sociales y deteriora la calidad institucional.

Gobernanza débil y oportunidades desperdiciadas

Aunque las regiones reciben cuantiosos recursos por concepto de canon y regalías (hasta el 28% de los ingresos públicos), la falta de institucionalidad y la baja capacidad de ejecución de políticas productivas hacen que estas rentas no se traduzcan en desarrollo sostenible. El documento critica la escasa articulación entre gobiernos subnacionales, el sector privado y la sociedad civil, y plantea que las Agencias Regionales de Desarrollo (ARD) deben fortalecerse como espacios de gobernanza territorial.

Cadenas productivas: el camino hacia un desarrollo con rostro local

El informe identifica sectores no extractivos con alto potencial de crecimiento en el Corredor Minero del Sur: agroindustria, turismo, textiles y productos medicinales. Sin embargo, estos sectores enfrentan cuellos de botella debido a la informalidad, la falta de innovación tecnológica y una débil cultura emprendedora. Pese a ello, se plantean estrategias como la diversificación desde los sectores extractivos mediante clusters mineros o la inversión en innovación y capital humano.

¿Qué camino debe seguir el Perú?

Para salir del estancamiento, el país necesita:

    Reformular su estructura productiva, priorizando actividades de mayor valor agregado.

    Fortalecer la gobernanza multiactor, institucionalizando las ARD con participación activa del Estado, sector privado, academia y sociedad civil.

    Redirigir los ingresos mineros hacia proyectos estratégicos de diversificación e innovación.

    Promover un desarrollo territorial inclusivo, que integre a las zonas rurales y periféricas en la economía nacional.

Conclusión

La diversificación productiva no es un lujo, es una necesidad. Perú no puede seguir dependiendo de ciclos de precios internacionales para sostener su economía. La pandemia y la actual recesión lo han dejado claro: sin políticas firmes, sin gobernanza efectiva y sin inversión estratégica en sectores productivos alternativos, el desarrollo seguirá siendo una promesa postergada.

Machu Picchu no se vende:
el fin de un monopolio turístico y la oportunidad para los cusqueños

Durante casi tres décadas, el Hotel Sanctuary Lodge operó junto a la ciudadela inca de Machu Picchu bajo un contrato de usufructo que hoy genera más preguntas que respuestas. Mientras el turismo creció exponencialmente, los beneficios para el Cusco y sus comunidades han sido mínimos. En mayo de 2025 vence ese contrato. Esta es la oportunidad para que Machu Picchu deje de ser un negocio para unos pocos y se convierta en un motor de desarrollo para todos.

Un contrato cuestionado desde su origen

En 1995 se otorgó una concesión del Hotel de Turistas por 20 años. Cuatro años después se convirtió en usufructo, con facultades ampliadas para la empresa operadora. Y en 2013, sin autorización del Consejo Regional y sin inscribirse en registros públicos, se firmó una adenda que extendió el contrato hasta 2025. Todo esto sin que el Gobierno Regional recibiera directamente los ingresos que, por justicia, debieron beneficiar a la región.

Millones que no llegaron al Cusco

Antes de la pandemia, el Sanctuary Lodge generaba entre 10 y 11 millones de dólares anuales. Sin embargo, estos ingresos iban al Tesoro Público y no a las comunidades cercanas ni a la conservación del patrimonio. De hecho, los beneficios directos para el Cusco han sido escasos y mal distribuidos. La empresa ganó, mientras las comunidades siguieron esperando.

No más extensiones ni privilegios

La empresa ha pedido una ampliación de 64 meses, argumentando pérdidas por la pandemia y conflictos sociales. Pero el compromiso firmado fue claro: no extenderse ni un día más del 16 de mayo de 2025. Ceder ahora sería renunciar a la posibilidad de corregir un modelo injusto.

Una nueva visión para Machu Picchu

El fin del contrato debe ser el inicio de una nueva etapa. Transformar el actual hotel en un Ecolodge con Centro de Interpretación permitiría educar al visitante, reducir el impacto ambiental y enriquecer la experiencia turística. A la vez, una licitación internacional podría atraer operadores que respeten el patrimonio y redistribuyan los ingresos de forma equitativa.

Turismo con rostro local

Los recursos generados por el turismo deben invertirse en la recuperación del patrimonio inmaterial, en proyectos sostenibles y en mejorar la calidad de vida de los cusqueños. Esto no solo es justo, sino estratégico: los turistas del futuro buscan autenticidad, respeto por el medio ambiente y experiencias humanas, no solo fotografías.

Conclusión: el Cusco decide

En un país que lucha por recuperar su soberanía sobre sus recursos, Machu Picchu no puede seguir siendo un enclave privado. El contrato del Sanctuary Lodge debe terminar como se acordó. Y en su lugar debe construirse un modelo que combine conservación, justicia y desarrollo. Porque Machu Picchu es de todos, y su futuro también debe serlo.